Soy linda, soy bacán y soy poderosa!

 

Leí por ahí (en algún texto que encontré sobre la relación entre psicología y moda), que hay evidencias que demuestran que cuanto más repetimos algo, más lo creemos. Por desgracia, históricamente, esto ha sido súper mal usado por las marcas de moda, y se han creado estereotipos y cánones de belleza casi imposibles de alcanzar que no sirven para nada más que para bajar el autoestima colectivo de tantas mujeres que sin darnos cuenta buscábamos sobrevivir en la jungla del 90-60-90.
 
Bueno, a las marcas les servía para vender….🤑
 
Carolyn Mair es una psicóloga que ha estudiado mucho este tema, y que lucha por enseñarle a las personas que entran en el mundo de la moda, que ésta puede ser un vehículo de cambio tremendamente poderoso… si es bien usado.
 
💖Para allá vamos, Goianitas!
 
Que nadie nos diga que para ser bellas hay que ver estrellas, o que al que quiere celeste, que le cueste…💪
 
Retomando, a mi me quedó dando vueltas la idea de repetir algo muchas veces y terminar creyéndolo. Los mentirosos profesionales lo tienen clarísimo. Pero no sólo nos podemos creer las mentiras, también hay verdades que cuesta muchísimo creer, y este podría ser un buen ejercicio… REPETIR REPETIR REPETIR.
 
Y eso fue lo que hice un día que vi a mi hija (5 años) afligida. Porque todo le salía mal. Porque era la más fea del mundo, dicho con ese dramatismo propio de la edad, que no sabes si abrazarla o cachetearla (en sentido figurado, obviamente). Porque era la más tonta!!! Y uno como madre sin muchas herramientas, empieza a sentir rabia de que ELLA diga esas cosas (la más linda y la más inteligente! jaja).
 
Había que frenar esto, podía ser que se lo terminara creyendo!
 
Y apareció en un rinconcito de mi memoria la frase aquella: cuanto más repetimos algo, más lo creemos.
 
Y esa noche creamos nuestro propio mantra:
 
“SOY LINDA, SOY BACÁN Y SOY PODEROSA”.

La invité a decirlo en voz alta. Acostadas las dos en la cama. Lo repetiríamos todos los días antes de dormirnos (yo también).

Y ella con esa sonrisa tímida, mezcla de “me estoy empoderando” y de “mamá, estás loca”, me dice:
- mamá, pero yo no hago ninguna magia, no tengo ningún súper poder!
- Tienes muchos! Tú los tienes que descubrir…
 
No sé si fue muy convincente, pero se quedó tranquila. Al menos se habrá sentido linda y bacán, pensé yo….
Y cuando ya estaba dormida, me levanté sin hacer ruido para salir de la pieza… y me detiene ella:
- mamá, ser buena es un súper poder?

Comentarios

Tengo una historia similar…

Me paso cuando después de dar a luz me quede sola, y por momentos el mundo se me venia encima, me decía a mi misma “como yo, voy a salir a delante con un hijo sola?!” (sabiendo que la sociedad nos juzga tanto y la verdad no entiendo el porque). Hasta que un día, me mire al espejo y me dije " yo me la puedo, obvio que me la puedo! y seré la mejor madre para mi hijo, terminaré mis estudios como siempre planee y saldré adelante", desde entonces cada vez que me miro al espejo (al despertar), me digo “ERES INTELIGENTE, ERES HERMOSA Y HOY SERAS LA MEJOR VERSIÓN DE TI MISMA”

Y así, se convirtió en mi mantra.

Y aquí estoy en uno de mis mejores momentos de la vida, con una pareja que me banca a morir, una familia que me adora, y mi hijo que crece sano y muy feliz.

francisca tapia vega mes_día_año

Son esos pequeños detalles que marcan la vida de un niño. Que buen ejemplo! Tener mantras que repitamos en el espejo en las mañanas nos ayuda a ir mejorando nuestra autoestima.
Encontré preciosa la entrada 👏🏼

Paz Ariztía mes_día_año

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